sábado, 18 de octubre de 2014

¿CESAR…..O TÚ, SEÑOR?



Cuando confundo lo divino con lo humano, y  me quedo sólo con lo segundo.    
Cuando, volcado de lleno en lo superficial, olvido que Tú existes desde los mismos inicios de mis días.  
Cuando, escuchando tu Palabra, me quedo con aquellas escritas por el presente.  
Entonces, Señor, sólo entonces me doy cuenta…que sirvo demasiado al “césar” de este mundo.  
Cuando pretendo una iglesia desarraigada y no profética alejada de todo compromiso.  
¿CESAR…..O TÚ, SEÑOR?
Cuando  dedicado  al   intercambio  de  moneda  no  veo que,  la mayor,  riqueza soy yo: como persona y como hijo tuyo como llamado a la vida y a la gracia a la santidad, a la sencillez y a la adoración en tu presencia. 
Cuando, pendiente de lo que acontece a mí alrededor te doy las migajas de unos minutos de oración o las prisas de una misa rutinaria.     
Cuando, soñando con ser grande   dejo  de lado aquel cielo en el que, para entrar, he de ser pequeño  
¿CESAR…..O TÚ, SEÑOR?
Que no me olvide, oh Señor, que Tú eres el centro de todo.  
Que no me olvide, Señor, de orientarme desde Ti y contigo. 
Que no me olvide, Señor, que –el cielo y la tierra- son todo obra de tu mano.  
Que no me olvide, Señor, que entre los “césares” que intentan manipular mi conciencia sólo Tú, Señor, tienes derecho a entrar en ella.  
Amén.
P. Javier Leoz

SI TIENES FE


LOS TRIUNFADORES

  • A veces los triunfadores no son aquellos a los que todo el mundo aplaude y reconoce. No son los que construyeron grandes obras, dejaron constancia de su liderazgo o viajaron, en primera clase.

  • A veces los triunfadores no son los administradores geniales, ni los visionarios del futuro o los grandes emprendedores. Por ello, tal vez no los reconoceríamos en medio de tanto pensador, filósofo o tecnólogo, que supuestamente conducen a este mundo por la senda del progreso.
  • A veces el triunfador no es el negociador internacional, o el hacedor de empresas de clase mundial o el deslumbrante estadista que asiste a reuniones cumbre. No es el que se afana por exportar mucho, sino el que todavía se importa a sí mismo. Porque el triunfador puede ser también el que calladamente lucha por la justicia, aunque no sea un gran orador o un brillante diplomático.
  • El triunfador puede ser igualmente el que venció la ambición desmedida y no fue seducido por la vanidad o el poder. Es triunfador el que no obstante que no viajó mucho al extranjero, con frecuencia hizo travesías hacia el interior de sí mismo para dimensionar las posibilidades de su corazón. Es el que quizás nunca alzó soberbio su mano en el podium de los vencedores, pero triunfó calladamente en su familia y con sus amigos y los cercanos a su alma.
  • Es, quizá, el que nunca apareció en las páginas de los periódicos, pero sí en el diario de Dios; el que no recibió reconocimientos, pero siempre obtuvo el de los suyos; el que nunca escribió libros, pero sí cartas de amor a sus hijos y el que pensó en redimir a su país a través de la asfixiante aventura de su trabajo común y rutinario y aquel que prefirió la sombra, porque, finalmente, es tan importante como la luz.
  • A veces el triunfador no es el que tiene una esplendorosa oficina, ni una secretaria ejecutiva, ni posee tres maestrías; no hace planeación estratégica ni elabora reportes o evalúa proyectos, pero su vida tiene un sentido, hace planes con su familia, tiene tiempo para sus hijos y encuentra fascinante disfrutar de la hermosa danza de la vida.
  • A veces el triunfador no pasa a la historia, sino el que hace posible la historia; el que encuentra gratificante convencer y no sólo vencerá el que de una manera apacible y decidida lucha por hacer de este mundo un mejor lugar para vivir.
  • A veces el triunfador no tiene que ser el que construyó grandes andamiajes y estructuras administrativas, pero supo cómo construir un hogar; no es el que tiene un celular, pero platica con sus hijos, no tiene email, pero conoce y saluda a sus vecinos, no ha ido al espacio exterior, pero es capaz de ir hacia su espacio interior y sin haber realizado grandes obras arquitectónicas, supo construirse a sí mismo y fue, como dice el poeta, el cómplice de su propio destino.
  • A veces el triunfador suele ser Teresa de Calcuta, o Francisco de Asís o Nelson Mandela, o tal vez la enfermera callada, el obrero sencillo y el campesino olvidado, porque como personas triunfaron sobre la apatía o el desencanto y con su esfuerzo cotidiano establecieron la diferencia.
  • A veces el triunfador puede ser el carpintero pobre de un lugar ignorado, o una mujer sencilla de pueblo o un niño humilde que nació en un pesebre, porque no había para él lugar en la posada...  

  • COMENTARIO ADICIONAL

    Es un triunfador aquel que puede cerrar los ojos cada noche con la tranquilidad de saber que amó, que pudo dar paz y que llevó bienestar a otros cuyas almas estaban inquietas. Es un triunfador aquel que puede encontrarse en el abrazo y en los latidos de su hijo y siente que se ahoga con esa emoción. Es un triunfador aquel que es una buena persona y que puede dejar que las malas obras sigan sin su participación intentando en silencio cambiar desde su lugar ese mundo que lastima y destruye. Es un triunfador aquel que reconoce que tiene una misión e intenta descubrirla aún cuando la oscuridad lo enceguece, aún cuando la niebla cubre su camino y no sabe si éste continúa o termina allí. Es un triunfador aquel que tiene las manos cálidas para aferrarse a la vida y el corazón abierto para dejar entrar en él a todos, aún a aquellos que pueden llegar a lastimarlo.

    Es un triunfador aquel que sueña y se entrega. Es un triunfador aquel que pudo levantarse una y otra vez y que apostó a la vida una y mil veces y que dejó de lado su dolor para aliviar el dolor de quienes ama. Es un triunfador aquel que puede con los años perder el miedo al sentir que se acerca a la última estación y se alegra al leer el cartel que vislumbra ya que en él se resume su vida, su triunfo, y éste afirma: Tarea cumplida.

    LA PROTECCIÓN DE DIOS (Reflexión)

    Un misionero estaba colaborando como médico de un pequeño hospital en África. Muchas veces, él tenía que trasladarse en su bicicleta a través de la jungla hacia el poblado mas cercano, para conseguir material de su trabajo, medicamentos y dinero que le era enviado desde los Estados Unidos. El viaje duraba dos días, así que tenía que acampar una noche. Él ya había hecho este recorrido varias veces sin ningún contratiempo. En uno de sus viajes, antes del anochecer del primer día encontró a dos hombres que peleaban fuertemente. Uno de ellos estaba seriamente herido y el otro huyó, por lo que acudió a atenderle y acompañarle a donde este vivía y dejar algunas indicaciones a su familia. Semanas después en su siguiente viaje y al llegar a la ciudad, se le acercó aquel hombre que había atendido, y este le dijo: "Yo sé que usted cuando regresa, lleva consigo medicinas que necesita y dinero. El día que usted me atendió de mis heridas, algunos amigos y yo le seguimos hacia la jungla por la noche, asi cuando usted acampara y estuviera dormido, teníamos planeado matarle y tomar el dinero ylas medicinas. Cuando íbamos a atacarle, vimos que la tienda de campaña estaba rodeada por 16 guardias armados. Nosotros éramos 4 y vimos que era imposible llevar a cabo nuestro plan asi que decidimos retirarnos". Escuchando el misionero le dijo al hombre riendo: "Eso es imposible. Yo puedo asegurarle que siempre viajo solo y nadie me acompaña en mis viajes". El hombre le corrigió e insistió en lo que vió. "No Señor, yo no fui el único hombre que vió a los guardias. Mis amigos también los vieron y todos contamos el mismo número de guardias. Estábamos asustados. Fué por eso que le dejamos y desistimos en atacarle. Cuando regresábamos yo me separé de ellos y fue entonces que después uno de ellos me siguió y me atacó como castigo por haberlos hecho perder su tiempo y no haber conseguido nada, ya que yo había planeado todo. Fue entonces que después usted me encontró y vió huir al que me golpeó y vino en mi ayuda. Espero que usted me pueda perdonar."

    Varios meses después, el misionero asistió a una celebración dominical en una iglesia en Michigan donde él les contó acerca de sus experiencias en el África, incluyendo la historia de los 16 guardias que estuvieron con el mientras acampaba y les dijo: Recuerdo bien ese día por que era el cuarto aniversario de haber llegado al África .
    Uno de los asistentes de la comunidad, se paró e interrumpió al misionero y le dijo algo que dejó a todos los asistentes atónitos. "Nosotros estuvimos ahí con usted en espíritu para ayudarle. En esa noche en África, era de día aquí. Yo llegué a la iglesia para recoger algunos materiales que necesitábamos para un viaje que teníamos que hacer, al poner las cosas en mi camioneta, yo sentí que la presencia de Dios estaba a mi lado diciéndome que orara por usted. La urgencia fue tan grande que llame a algunos hombres de la iglesia para que oráramos por usted por protección. Esto lo hicimos en el salón donde tenemos las fotografías de todos nuestros misioneros, no sabía cual era el peligro que usted pasaba, pero en la fotografía venia impreso el día que usted fue enviado al África años atrás, un día antes de su aniversario. Nosotros estuvimos ahí con usted en oración protegiéndolo y ellos están aquí para atestiguarlo.

    Inmediatamente después, este hombre le pidió a todos los que habían orando por él ese día, que se pusieran de pie. Uno a uno lo hizo, lo que llamó la atención del misionero. Este empezó a contarlos y el número exacto fue de 16 hombres.
    Toda la comunidad quedó enmudecida por un largo rato.

    viernes, 17 de octubre de 2014

    Haz lo que puedas y pide lo que no puedas

    Nos pasa muchas veces lo que a aquel chico a quien su padre pidió que moviera una maceta, que era evidentemente demasiado grande para las fuerzas del pequeño. Después de un buen rato de esfuerzos inútiles, el niño, tristón y desanimado, fue a decir a su padre que no podía.
    —¿Pero has hecho todo lo posible?, preguntó el padre.
    —Sí –contesto el chaval, bien seguro de haber puesto todo de su parte–; y su padre le dijo:
    —Te equivocas: ¡te ha faltado pedir ayuda a tu padre!
    Esta es la lógica de la vida cristiana: contar con que habrá dificultades que exigen lucha y esfuerzo por nuestra parte, y saber, al mismo tiempo, que siempre contamos con toda la ayuda de Dios necesaria para vencer. Es lo que San Agustín expresaba magistralmente con esta fórmula infalible: Haz lo que puedas y pide lo que no puedas y Dios te dará para que puedas.
    Pero muchos preferirían eliminar de sus vidas la incertidumbre y el sacrificio de la lucha interior, y se preguntan: ¿no podría Dios, con su omnipotencia, hacernos las cosas más fáciles, sin necesidad de que luchemos? Asimilar la respuesta a esta cuestión tan natural es importantísimo para nuestra vida. Sucede que nuestra libertad es real: nuestra vida está realmente en nuestras manos y podemos hacer de ella lo que decidamos hacer. La vamos construyendo a base de nuestras decisiones: cada decisión nos va haciendo (o deshaciendo). Por ejemplo, quien decide ceder a la pereza una mañana, no sólo hace un acto de pereza, sino que "se hace" más perezoso; y si decide luchar, aunque a veces se vea derrotado y tenga que volver a empezar, con cada decisión sincera de combatir va venciendo la pereza y haciéndose diligente.
    Lo mismo sucede con todas las demás facetas de la personalidad: el Señor no quiere simplemente ponernos un disfraz de santidad sobre nuestras miserias y dejar que sigamos siendo miserables, darnos un barniz de apariencia externa para que seamos como aquellos sepulcros blanqueados de los que hablaba Jesús para referirse a los hipócritas: por fuera estaban resplandecientes por una mano de pintura, pero en su interior había sólo corrupción. Dios nos llama a ser santos de verdad, a crecer y desarrollarnos como hijos suyos, semejantes a Él. Y eso supone la colaboración de nuestra libertad que, con la gracia de Dios, nos va llevando poco a poco a querer, amar, desear, sentir, juzgar y actuar como hijos de Dios. Sin nuestra lucha por corresponder a la gracia y quitar obstáculos a la voluntad de Dios en nuestra vida, la gracia se hace infructuosa y el querer de Dios se frustra en nosotros.
    Hace al caso contar aquí lo que le sucedió a un hombre que contemplaba un capullo de seda en el que había visto que se abría una pequeña brecha. Observó después cómo la mariposa luchaba durante horas para forzar el paso de su cuerpo a través de ese estrecho agujero. Al cabo de bastante tiempo le dio pena, porque le pareció que la mariposa no podía continuar y estaba sufriendo, así que decidió ayudarle abriéndole por completo la salida con unas tijeras. La mariposa salió con gran facilidad. Tenía el cuerpo hinchado y unas alas muy pequeñas. El hombre esperaba que las alas crecerían, pero no sucedió nada más... La mariposa pasó el resto de sus días arrastrándose por el suelo con aquel cuerpo hinchado. Nunca pudo volar: el hombre, en su afán de ayudar, amable y precipitado, no había comprendido que el tiempo y la fuerza que la mariposa tenía que hacer para pasar por la pequeña abertura era el modo natural de forzar la salida de fluidos desde el cuerpo a las alas para que éstas se desarrollaran y fueran capaces de volar.
    Tantas veces es la lucha lo que necesitamos en nuestra vida. Si Dios permitiera que viviéramos sin obstáculos, o nos hiciera superarlos como por arte de magia, no desarrollaríamos nuestras potencias y facultades como debemos: jamás podríamos volar.

    SIGUE CONFIANDO EN EL


    ¿Qué significa y cómo actua la Misericordia de Dios? El Papa Francisco nos enseña

    La misericordia divina es una gran luz de amor y de ternura, es la caricia de Dios sobre las heridas de nuestros pecados. 
    Tomando como base el Evangelio de la adúltera perdonada (Juan 8,1-11) en que los fariseos y los escribas llevan ante Jesús a una mujer sorprendida en adulterio y le preguntan qué hacer de ella, teniendo en cuenta que la ley de Moisés preveía la lapidación, por tratarse de un pecado considerado gravísimo, el Papa Francisco explicó el significado de la misericordia de Dios:
    El matrimonio es el símbolo y también una realidad humana de la relación de Dios con su pueblo. Y cuando se arruina el matrimonio con un adulterio, se ensucia esta relación de Dios con el pueblo. Pero los escribas y los fariseos plantean esta pregunta para tener un motivo para acusarlo: Si Jesús hubiera dicho: ‘Sí, sí, adelante con la lapidación’, habrían dicho a la gente: ‘Pero éste es su maestro tan bueno… ¡Miren qué cosa ha hecho con esta pobre mujer!’. Y si Jesús hubiera dicho: ‘¡No, pobrecita! ¡Perdónenla!’, habrían dicho: ‘¡No cumple la ley!’
    A los fariseos no les importaba la mujer; no les importaban los adúlteros, quizá alguno de ellos era adúltero. ¡Sólo les importaba tender una trampa a Jesús!”. De ahí la respuesta del Señor: “¡Quien de ustedes esté sin pecado, arroje la primera piedra contra ella!”.
    Reconocer el propio Pecado
    El Evangelio dice que los acusadores se fueron, uno a uno, comenzando por los más ancianos. Se ve que éstos en el banco del cielo tenían una buena cuenta corriente contra ellos. Y Jesús permanece solo con la mujer, como un confesor, diciéndole: “Mujer, ¿dónde estoy? ¿Nadie te ha condenado? ¿Dónde estoy? Estamos solos, tú y yo. Tú ante Dios, sin las acusaciones, sin las habladurías. ¡Tú y Dios! ¿Nadie te ha condenado?”. La mujer responde: “¡Nadie Señor!”, pero no dice: “¡Ha sido una falsa acusación! ¡Yo no cometí adulterio!”, ella RECONOCE su pecado”. Y Jesús afirma: "¡Ni siquiera yo te condeno! Ve, ve y de ahora en adelante no peques más", para no pasar un feo momento como este; para no pasar tanta vergüenza; para no ofender a Dios, para no ensuciar la hermosa relación entre Dios y su pueblo. ¡Jesús perdona!. Pero aquí se trata de algo más que el perdón.
    Ser perdonado y NO pecar más
    Jesús supera la ley y va más allá. No le dice: ‘¡El adulterio no es pecado!’. ¡No lo dice! Pero no la condena con la ley. Y éste es el misterio de la misericordia. Éste es el misterio de la misericordia de Jesús”.
    La misericordia es algo difícil de comprender: Pero, ‘Padre, la misericordia ¿borra los pecados?’. No, ¡lo que borra los pecados es el perdón de Dios!. La misericordia es el modo con que Dios perdona. Porque Jesús podía decir: ‘Yo te perdono. ¡Ve!’, como dijo a aquel paralítico que le habían presentado desde el techo: ‘¡Te son perdonados tus pecados!’. Aquí dice: ‘¡Ve en paz!’. Jesús va más allá. Le aconseja que no peque más. Aquí se ve la actitud misericordiosa de Jesús: defiende al pecador de sus enemigos; defiende al pecador de una condena justa. También nosotros, cuántos de nosotros, quizá deberíamos ir al infierno, ¿cuántos de nosotros? Y esa condena es justa… y Él perdona más allá. ¿Cómo? ¡Con esta misericordia!.
    La misericordia va más allá
    La misericordia va más allá y hace la vida de una persona de tal modo que el pecado es arrinconado. Es como el cielo: Nosotros miramos el cielo, tantas estrellas, tantas estrellas; pero cuando sale el sol, por la mañana, con tanta luz, las estrellas no se ven. Y así es la misericordia de Dios: una gran luz de amor, de ternura. Dios perdona pero no con un decreto, sino con una caricia, acariciando nuestras heridas del pecado. Porque Él está implicado en el perdón, está implicado en nuestra salvación. Y así Jesús hace de confesor: no la humilla, no le dice ‘¡Qué has hecho, dime! ¿Y cuándo la has hecho? ¿Y cómo lo has hecho? ¿Y con quién lo has hecho?’. ¡No! ‘¡Ve, ve y de ahora en adelante no peques más!’. Es grande la misericordia de Dios, es grande la misericordia de Jesús. ¡Perdonándonos, acariciándonos!”.

    jueves, 16 de octubre de 2014

    Padre Juan y la Misericordia Divina

    Padre Juan Rivas - El Sr. De La Misericordia Parte 4 - Hombre Nuevo

    Padre Juan Rivas - El Sr. De La Misericordia Parte 3 - Hombre Nuevo

    Palabras del Padre Juan Rivas

    La Misericordia Divina y Santa Faustina Kowalska

    Juan Pablo II "Gran Maestro de la Misericordia"

    ROSARIO DE LA MISERICORDIA DIVINA CANTADO Y CON IMAGENES COMO NUNCA ANTES LA...

    Hoy, festividad de Santa Margarita Maria de Alacoque

    La Misericordia Divina y Santa Faustina

    La Misericordia Divina y Santa Faustina

    Santa Faustina una vida simpre entregada a Cristo

    miércoles, 15 de octubre de 2014

    La Misericordia Divina a Santa Faustina

    REZA, INCESANTEMENTE, ESTE ROSARIO QUE TE HE ENSEÑADO. DESEO QUE EL MUNDO ENTERO CONOZCA MI MISERICORDIA. DESEO CONCEDER GRACIAS INIMAGINABLES A LAS ALMAS QUE CONFIAN EN MI MISERICORDIA".

    SANTA FAUSTINA Y SU DIARIO

    Durante el retiro de octubre de 1936, Jesús le dio a Santa Faustina indicaciones explícitas sobre lo que constituye la verdadera devoción de la Divina Misericordia:

    Hija mía si es que Yo reclamo a la gente, a través tuyo la devoción de Mi Misericordia, debes ser tú la primera en distinguirte en esta confianza en Mi Misericordia. Yo exijo de ti actos de misericordia, que deben realizarse por amor a Mí. Tú debes mostrar misericordia a tu prójimo siempre y en todas partes. No debes acobardarte ante esto o tratar de excusarte o de dispensarte de esto. Te estoy dando tres medios de ejercitar misericordia con tu prójimo: el primero por obra, el segundo de palabra, y el tercero por la oración. En estos tres grados está contenida la totalidad de la misericordia y es una prueba de tu amor por Mí. Por estos medios una alma glorifica y da tributo a Mi Misericordia. Si bien, el Primer Domingo de Pascua, es la Fiesta de la Misericordia, también deben haber otro actos de misericordia, y pido la adoración a Mi Misericordia en la Celebración Solemne de esta festividad y la veneración de esta imagen por medio de la cual yo concederé muchas gracias a las almas. Todo esto como un recordatorio de la urgencia de Mi misericordia, porque aún la fe más fuerte, sin obras no tienen valor".(742)

    SANTA FAUSTINA Y SU DIARIO



    "Escribe de Mi misericordia. Dí a las almas que es en el tribunal de la misericordia donde han de buscar consuelo; allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten incesantemente. Para obtener este milagro no hay que hacer peregrinación lejana ni celebrar algunos ritos exteriores, sino que basta acercarse con fe a los pies de Mi representante y confesarle con fe su miseria y el milagro de la misericordia de Dios se manifestará en toda su plenitud. Aunque un alma fuera como un cadáver descomponiéndose de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido. No es así para Dios. El milagro de la Divina Misericordia restaura a esa alma en toda su plenitud. OH INFELICES QUE NO DISFRUTAN DE ESTE MILAGRO DE LA DIVINA MISERICORDIA; LO PEDIRAN EN VANO CUANDO SEA DEMASIADO TARDE." (D.1448)

    RECEMOS POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

    CADA VEZ QUE SE OFREZCA ESTA ORACIÓN, SERÁN LIBERADAS 1000 ALMAS DEL
    PURGATORIO, EXTENDIÉNDOSE ESTA PROMESA A LA CONVERSIÓN Y SALVACIÓN DE LAS ALMAS QUE AÚN VIVEN.
    Se recomienda también vivamente rezarla todos los días y difundirla por todos los medios posibles, para mayor gloria de Dios y salvación de las
    almas. Así, a la hora de nuestra muerte, cuando nos presentemos ante Dios,
    no tendremos las manos vacías de buenas obras. Esta oración, rezada
    constantemente a modo de jaculatoria, salvará miles o millones de almas.
    Tengamos en cuenta que las almas del Purgatorio sufren de una manera
    indecible e inexpresable humanamente, y que ellas por sí solas nada pueden.
    Si no es por nuestras oraciones y ofrecimientos a su favor, se ven
    imposibilitadas para aliviar su sufrimiento o para liberarse del Purgatorio
    y ascender al Cielo. Hacer esto por las pobres almas del Purgatorio es una
    de las mayores obras de Misericordia que están a nuestro alcance:

    PRESIGNARSE: "En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén".

    SEÑOR MÍO JESUCRISTO: "Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero,
    Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, y
    porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón de haberos
    ofendido; también me pesa porque podéis castigarme con las penas del
    infierno. Ayudado de Vuestra divina gracia, propongo firmemente nunca más
    pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Amén".

    ORACIÓN QUE LIBERARÁ 1000 ALMAS DEL PURGATORIO CADA VEZ QUE SEA OFRECIDA A
    DIOS:


    "Padre Eterno, os ofrezco la Preciosísima Sangre de Vuestro Divino Hijo
    Jesús, junto con las Misas que se digan en todo el mundo hoy:
    * Por todas las santas almas del Purgatorio.
    * Por los pecadores en todas partes.
    * Por los pecadores en la Iglesia Universal.
    * Por los de mi propio hogar, y dentro de mi familia.
    Amén".

    PROMESA DE JESUCRISTO A SANTA GERTRUDIS:
    El Salvador aseguró a Santa Gertrudis la Magna, religiosa cisterciense del
    Monasterio de Helfta en Eisleben (Alemania), a finales del siglo XIII, que
    esta oración liberaría a 1000 almas del Purgatorio cada vez que se
    ofreciese, extendiéndose también la Promesa a la conversión y salvación de
    las que todavía peregrinan en la Tierra. No olvidemos nunca, que las almas del Purgatorio, son intercesoras ante Dios.

    DIOS SIEMPRE LLEGA A TIEMPO (REFLEXIÓN)

    Todos los Domingos por la tarde, después de la misa matinal en la iglesia, el sacerdote y su sobrino de 11 años iban a repartir boletines por el pueblo a cada persona que veían. Estos boletines contenían información sobre lo mucho que nos ama Dios y sobre la importancia de ser católico. Este Domingo en particular, cuando llegó la hora de repartir los boletines, el tiempo estaba desapacible,
    la temperatura era baja y además empezaba a lloviznar. El niño se abrigó para el frío y le dijo a su tío:, 'Estoy listo'.

    Su Tío, el sacerdote, le contestó: '¿Listo para qué?'

    'Tío, es hora de ir a repartir nuestros boletines.'

    El tío respondió, 'Hace mucho frío y está lloviznando.'

    El niño miró sorprendido a su tío y le dijo, 'Pero la gente necesita saber de Dios aún en los días lluviosos.'

    El sacerdote le contestó , 'Yo no voy a salir con este tiempo.'

    Con desespero, el niño dijo, '¿puedo ir yo solo, por favor?'  Su tío titubeó por un momento y luego dijo, 'De acuerdo, vete si quieres, pero ten cuidado. Aquí tienes los boletines.'

    'Gracias tío!' Y con esto, el niño se fue a pesar de la lluvia. Caminó por todas las calles del pueblo, repartiendo los boletines a las personas que veía.

    Después de 2 horas caminando y teniendo en su mano el último boletín, se detuvo en una esquina y miró a ver si veía a alguien a quien dárselo, pero las calles estaban totalmente desiertas. Entonces, se acercó hacia la primera casa que vio, tocó el timbre varias veces y esperó, pero nadie salió.

    Finalmente, el niño se giró para irse, pero vio luz dentro de la casa. Por ello, volvió a tocar el timbre y a golpear la puerta fuertemente con los nudillos. Él seguía esperando, algo lo aguantaba ahí frente a la puerta. Tocó nuevamente el timbre y esta vez la puerta se abrió
    suavemente.

    Salió una señora con una mirada muy triste y suavemente le preguntó, '¿Qué puedo hacer por ti, hijo.?'

    Con unos ojos radiantes y una sonrisa que le cortaba las palabras, el niño dijo, 'Señora, siento molestarla, pero sólo quiero decirle que DIOS REALMENTE LA AMA y vine para darle mi último boletín, que habla sobre DIOS y SU GRAN AMOR. El niño le dio el boletín y se fue.

    Ella solo dijo, 'GRACIAS, HIJO, y que DIOS te bendiga.'

    El siguiente domingo por la mañana, el sacerdote estaba en el púlpito y cuando comenzó la misa preguntó, '¿Alguien tiene un testimonio o algo que quiera compartir?.

    Suavemente, en la fila de atrás de la iglesia, una señora mayor se puso de pie. Cuando empezó a hablar, una mirada radiante y gloriosa brotaba de sus ojos:

    'Nadie en esta iglesia me conoce. Nunca había estado aquí, incluso todavía el domingo pasado no era Cristiana. Mi esposo murió hace un tiempo atrás dejándome totalmente sola en este mundo. El domingo pasado fue un dia particularmente frío y lluvioso, y también lo fue en mi corazón. Ese día llegué al final del camino, ya que no tenía esperanza alguna ni ganas de vivir. Entonces tomé una silla y una soga y subí hasta el ático de mi casa. Amarré y aseguré bien un extremo de la soga a las vigas del techo; entonces me subí a la silla y puse el otro extremo de la soga alrededor de mi cuello. Parada en la silla, tan sola y con el corazón destrozado, estaba a punto de tirarme cuando de repente escuché el sonido fuerte del timbre de la puerta. Entonces pensé, 'Esperaré un minuto y quien quiera que sea se irá'.

    Yo esperé y esperé, pero el timbre de la puerta cada vez era más insistente, y luego la persona comenzó a golpear la puerta con fuerza.

    Entonces me pregunté, ¿quien podrá ser? Jamás nadie toca mi puerta ni vienen a verme! Por pura curiosidad, quise saber quién era, por lo que solté la soga de mi cuello y fui hasta la puerta, mientras el timbre seguía sonando cada vez con mayor insistencia.

    Cuando abrí la puerta no podía creer lo que veían mis ojos. Frente a mi puerta estaba el más radiante y angelical niño que jamás había visto. Su sonrisa, ohhh, ¡nunca podré describirla! Las palabras que salieron de su boca hicieron que mi corazón, muerto hace tanto tiempo, volviera a la vida, cuando dijo con voz de querubín , 'Señora , sólo quiero decirle que DIOS realmente la ama.'

    'Cuando el pequeño ángel desapareció entre el frío y la lluvia , cerré mi puerta y leí cada palabra del volante. Entonces fui al ático para quitar la silla y la soga. Ya no las necesitaría más. Como ven, ahora soy una hija feliz del REY. Como la dirección de la iglesia estaba en la parte de atrás del volante, vine personalmente para decirle GRACIAS a ese pequeño ÁNGEL DE DIOS que llegó justo a tiempo y, de hecho, llegó para rescatar mi vida de una eternidad en el infierno.'

    Todos lloraban en la iglesia. El sacerdote bajó del pulpito hasta el primer banco, donde estaba sentado el pequeño ángel; tomó a su sobrino en sus brazos y lloró incontrolablemente.

    Probablemente la iglesia no volvió a tener un momento más emocionante y glorioso.

    Dios bendiga tus ojos por leer este mensaje.

    Recuerda: el mensaje de DIOS puede marcar una gran diferencia en la vida de alguien cercano a ti.

    Si abres tu corazón sinceramente a Dios, creyendo que Jesús realmente es el Salvador, nunca serás igual otra vez. ¡Confía en el Señor con todo tu corazón y Él nunca le fallará!

    martes, 14 de octubre de 2014

    SANTA FAUSINA, VISIÓN DEL CIELO.

    Visión del Cielo que tuvo Santa Faustina Kowalska en las revelaciones que le hizo Jesús Misericordioso. Puntos # 777 al 781 del Diario: La Divina Misericordia en mi alma:
    "Hoy, en espíritu, estuve en el cielo y vi estas inconcebibles bellezas y la felicidad que nos esperan después de la muerte. Vi cómo todas las criaturas dan incesantemente honor y gloria a Dios; vi lo grande que es la felicidad en Dios que se derrama sobre todas las criaturas, haciéndolas felices; y todo honor y gloria que las hizo felices vuelve a la Fuente y ella entran en la profundidad de Dios, contemplan la vida interior de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, que nunca entenderán ni penetrarán.
    Esta fuente de felicidad es invariable en su esencia, pero siempre nueva, brotando para hacer felices a todas las criaturas. Ahora comprendo a San Pablo que dijo: Ni el ojo vio, ni oído oyó, ni entró al corazón del hombre, lo que Dios preparó para los que le aman.
    Y Dios me dio a conocer una sola y única cosa que a sus ojos tiene el valor infinito, y éste es el amor de Dios, amor, amor y una vez más amor, y con un acto de amor puro de Dios nada puede compararse. Oh, qué inefables favores Dios concede al alma que lo ama sinceramente. Oh, felices las almas que ya aquí en la tierra gozan de sus particulares favores, y éstas son las almas pequeñas y humildes.
    Esta gran Majestad de Dios que conocí más profundamente, que los espíritus celestes adoran según el grado de la gracia y jerarquía en que se dividen; al ver esta potencia y esta grandeza de Dios, mi alma no fue conmovida por espanto ni por temor, no, no absolutamente no. Mi alma fue llenada de paz y amor, y cuanto más conozco a Dios tanto más me alegro de que Él sea así. Y gozo inmensamente de su grandeza y me alegro de ser tan pequeña, porque por ser yo tan pequeña, me lleva en sus brazos y me tiene junto a su Corazón.
    Oh Dios mío, qué lástima me dan los hombres que no creen en la vida eterna; cuánto ruego por ellos para que los envuelva el rayo de la misericordia y para que Dios los abrace a su seno paterno. Oh amor, oh rey.
    El amor no conoce temor, pasa por todos los coros angélicos que hacen guardia delante de su trono. No tiene miedo de nadie; alcanza a Dios y se sumerge en Él como en su único tesoro. El querubín con la espada de fuego que vigila el paraíso, no tiene poder sobre él. Oh, puro amor de Dios, qué inmenso e incomparable eres. Oh, si las almas conocieran Tu fuerza".

    BENDICIONES

    EL RAYO BLANCO ES EL AGUA DE SU COSTADO,Y EL RAYO ROJO ES SU SANGRE DERRAMADA POR LOS PECADOS DEL MUNDO...
    TODO EL QUE SE LE ACERCA A ÉL CON FÉ Y SE LO PIDE,CAMBIA SU VIDA.

    ! AL INICIO DE CADA DIA, DEBEMOS ORAR, AL FINAL DEBEMOS ORAR !


    Dios Eterno y Todopoderoso, Gracias por este regalo de un nuevo dia
    Ponemos en tus manos Señor, todo lo que somos, todo lo que tenemos,
    todo lo que podemos, y todo lo que no podemos. En tus manos estan:
    nuestra familia; todas sus necesidades y las mias. Te pido Padre Dios,
    que por tu infinita Misericordia, me ampares siempre, nos protejas, y
    libres de todo mal; aparta de nosotros la tentacion que no podamos
    vencer. Sana nuestras enfermedades, liberanos de ataduras,Bendice
    todos nuestros proyectos,y ayudanos a dar testimonio de tu Misericordia.
    Bendice nuestra Iglesia desde el Papa Francisco,obispos,sacerdotes,y
    laicos. Provee de pan a los necesitados, de trabajo a los que les falta,
    Escucha la Oracion de tu pueblo que te clama en este dia, por
    amor a tu Divina Misericordia.
    Amen. -Padre Nuestro,.........
    Dios te Salve Maria, ( 3 veces)
    Credo:........
    " Padre Eterno, te Ofrezco, el Cuerpo, la Sangre, el alma, y la Divinidad,
    de Tu Amadisimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como propiciacion de
    nuestros pecados,y los del mundo entero."

    Un milagro en la tumba de Santa Faustina Kowalska, el apostol de la Misericordia.

    Antes de cumplir 15 años, Maureen Digan disfrutaba de una vida normal, con una salud normal. De pronto le vino una enfermedad progresiva pero terminal, llamada: Lymphedima. Esta es una enfermedad a la que no responde ningún medicamento y no tiene, por tanto, remedio alguno.

    En los 10 años siguientes Maureen tuvo 50 operaciones quirúrgicas y a veces tenía que quedarse en el hospital hasta por un año. Los amigos y parientes le sugirieron que rezara y pusiera su confianza en Dios. Pero Maureen no podía entender, primero, por qué Dios había permitido que tuviera aquella enfermedad y segundo, porque ella había perdido su fe completamente. Es más, su deteriorada enfermedad necesitaba la amputación de una pierna. Una tarde, mientras Maureen estaba en el hospital, su marido, Bob, fue a ver una película titulada: "La Misericordia Divina, imposible escapar a ella", y allí se convenció de los poderes de curación a través de la intercesión de Sor Mª Faustina Kowalska. Bob persuadió a Maureen y a los doctores para que fuera hasta la tumba de Sor Mª Faustina, en Polonia.

    Llegaron a Polonia el 23 de Marzo de 1981 y Maureeen se confesó por primera vez desde que era una joven de pocos años. En la tumba (ahora Capilla de Santa Faustina) Maureen recuerda haber dicho en su inimitable estilo: "Muy bien, Faustina, hice un largo viaje hasta aquí, ahora haz tú algo..." En su corazón ella oyó que Sor Faustina le decía: "Si quieres mi ayuda, yo te la daré".

    De repente pensó que sus nervios se rompían. Sintió que todos los dolores parecía que salían de su cuerpo y que su pierna hinchada, y que iba a ser amputada, volvía a su tamaño normal. Cuando Maureen regresó a los Estados Unidos fue examinada por cinco doctores independientes que llegaron a la conclusión de que estaba completamente curada. No tenían ninguna explicación médica para la curación de su enfermedad progresiva y terminal. La evidencia de este milagro fue examinada por otros cinco doctores nominados por la Sagrada Congregación para la Causa de los Santos y habiendo pasado la prueba, fue examinada por un equipo de teólogos y, finalmente, por un equipo de Cardenales y Obispos. La curación fue aceptada como milagro concedido por la intercesión de Sor Mª Faustina Kowalska ante el cuadro de la Divina Misericordia. Sor Faustina fue beatificada, por la prueba de este milagro, el día 18 de Abril de 1993, fiesta de la Divina Misericordia (2º domingo de Pascua).

    El día 30 de Abril del Año Santo 2000 la Beata Mª Faustina Kowalska fue solemnemente canonizada por el Papa Juan Pablo II, que, con fecha 5 de Mayo de ese mismo año, instituye y decreta la Fiesta de la Misericordia Divina para toda la Humanidad, en el 2º domingo después de Pascua.

    DEL DIARIO DE SANTA FAUSTINA

    Te doy tres formas de ejercer misericordia al prójimo; la primera es la acción, la segunda es la palabra, y la tercera es la oración. En estas tres formas está contenida la plenitud de la misericordia y es el testimonio irrefutable del amor hacía Mí"

    Confía, confía, confía, confía...


    SIEMPRE EN LA COMPAÑÍA DE LA MISERICORDIA DIVINA


    MIERCOLES, 15 DE OCTUBRE, FESTIVIDAD DE SANTA TERESA DE JESÚS





    Nace en Ávila el 28 de Marzo de 1515, en la casa señorial de Don
    Alonso Sánchez de Cepeda y Doña Beatriz Dávila de Ahumada. Eran 10 los
    hermanos de Teresa y 2 los hermanastros, pues su padre tuvo dos hijos en
    un matrimonio anterior.



    Es bautizada el 4 de Abril del mismo año.


    Desde muy pequeña manifestó interés por las vidas de los santos y las
    gestas de caballería. A los 6 años  llegó a iniciar una fuga con su
    hermano Rodrigo para convertirse en mártir en tierra de moros, pero fue
    frustrada por su tío que los descubre aún a vista de las murallas.



    Juegan entonces a ser ermitaños haciéndose una cabaña en el huerto de la casa.


    Reina entonces en España un espíritu de aventura y conquista: parten
    guerreros a Flandes, conquistadores a América, y la literatura vive de
    este espíritu. En manos de Teresa caen algunos de estos libros y
    entonces ella sueña con ser una de las damas que se acicalan y perfuman
    para sus galanes ilustres. El coqueteo le gusta, pues encuentra además
    la complicidad de sus primas y la corteja un primo suyo.



    Su madre muere en 1528 contando ella 13 años, y pide entonces a la Virgen que la adopte hija suya. Sin embargo sigue siendo “… enemiguísima de ser monja,”
    (Vida 2,8), y al ver su padre con malos ojos su relación con su primo,
    decide internarla en 1531 en el colegio de Gracia, regido por agustinas,
    donde ella echará de menos a su primo pero se encontrará muy a gusto.



    A medida que se hace mayor, la vocación religiosa se le va planteando
    como una alternativa, aunque en lucha con el atractivo del mundo.



    Su hermano Rodrigo parte a América, su hermana María al matrimonio y
    una amiga suya ingresa en La Encarnación. Con ella mantendrá largas
    conversaciones que la llevan al convencimiento de su vocación,
    ingresando, con la oposición de su padre, en 1535.



    Dos años después, en 1537, sufre una dura enfermedad, que provoca que
    su padre la saque de la Encarnación para darle cuidados médicos, pero
    no mejora y llega a estar 4 días inconsciente, todo el mundo la da por
    muerta. Finalmente se recupera y puede volver a La Encarnación dos años
    despues en 1539, aunque tullida por las secuelas, tardará en valerse por
    sí misma alrededor de 3 años.



    Muere su padre en 1544.


    La vida conventual era entonces muy relajada con cerca de 200 monjas
    en el monasterio y gran libertad para salir y recibir visitantes. Teresa
    tenía un vago descontento con este régimen tan abierto, pero estaba muy
    cómoda en su amplia celda con bonitas vistas, y con la vida social que
    le permitían las salidas y las visitas en el locutorio.



    En la cuaresma del año 1554, contando ella 39 años y 19 como
    religiosa llora ante un Cristo llagado pidiéndole fuerzas para no
    ofenderle. Desde este momento su oración mental se llena de visiones y
    estados sobrenaturales, aunque alternados siempre con periodos de
    sequedad.



    Aunque recibe muchas visiones y experiencias místicas elevadas, es
    una visión muy viva y terrible del infierno la que le produce el anhelo
    de querer vivir su entrega religiosa con todo su rigor y perfección,
    llevándola a la reforma del Carmelo y la primera fundación.



    Esta primera fundación será una aventura burocrática y humana con
    muchos altibajos: su confesor aprueba un día y reprueba otro, el
    Provincial apoya con entusiasmo, para luego retirarse, y el Obispo que
    nunca había dudado de Santa Teresa, llegado el momento titubea. En un
    momento parece que todo fracasa y Teresa, siempre obediente, se retira a
    su celda sin nada poder hacer, aunque Doña Guiomar de Ulloa y el Padre
    Ibáñez logran de Roma la autorización.



    Por obediencia parte entonces a Toledo varios meses, para consolar a
    la viuda Luisa de la Cerda. Esta distancia favorecerá los progresos del
    monasterio de San José de Ávila, que progresan a escondidas, a pesar de
    los rumores. Regresará para encontrarse con el breve del Papa.



    Fundado el 24 de Agosto de 1562, encuentra una terrible hostilidad,
    proveniente de la Iglesia que ve ninguneada su autoridad, se alzan
    algunas voces pidiendo el derribo del nuevo convento, toda la ciudad
    está alborotada, y Teresa debe abandonarlo dejando a las cuatro novicias
    solas, para volver a su celda de La Encarnación. Sólo se podrá
    incorporar un año después de su fundación, dejando la celda amplia y las
    comodidades de La Encarnación por las estrecheces de San José de Ávila,
    pequeño y austero hasta el extremo.



    Por mucho tiempo parece que la fundación de la nueva orden tendría
    sólo este monasterio, hasta que Teresa vuelve a llorar al saber que las
    necesidades de misiones en América son importantes. Escucha entonces en
    oración: “…Espera un poco hija, y verás grandes cosas.”, y poco después le llegan instrucciones y autorización para fundar más conventos.



    Comienza aquí una intensa actividad de Santa Teresa que sólo termina
    con su muerte, en la que compaginará el gobierno de su orden, con las
    fundaciones de nuevos conventos y la redacción de sus libros, sin perder
    nunca el buen ánimo ni la esperanza, en la confianza de que no era su
    voluntad lo que estaba cumpliendo y que le llegarían los apoyos que
    necesitara, como así fue en todo momento.



    Fundó en total 17 conventos: Ávila (1562), Medina del Campo (1567),
    Malagón (1568), Valladolid (1568), Toledo (1569), Pastrana (1569),
    Salamanca (1570), Alba de Tormes (1571), Segovia (1574), Beas de Segura
    (1575), Sevilla (1575), Caravaca de la Cruz (1576), Villanueva de la
    Jara (1580),  Palencia (1580), Soria (1581), Granada (1582) y Burgos
    (1582), en el año de su muerte.



    La fundación de Granada la hizo Ana de Jesús, aunque en vida de la Santa, por lo que no siempre aparece en las enumeraciones.


    A  estos conventos hay que sumar el primero del Carmelo masculino que
    funda con San Juan de la Cruz en Duruelo (1567). Santa Teresa conoció a
    San Juan de la Cruz en Medina del Campo contando ella 52 años y él 24, y
    le convenció para unirse a la reforma, olvidando sus planes de
    retirarse a la cartuja de El Paular.



    Regresando de la fundación de Burgos, hace parada en Medina del
    Campo, pero es requerida en Alba de Tormes por la Duquesa de Alba. Está
    enferma y agotada. Muere en brazos de Ana de San Bartolomé la noche del 4
    de Octubre al 15 de Octubre de 1582 (y esto por coincidir con el cambio
    del calendario Juliano al Gregoriano).



    Muere sin haber publicado ninguna de sus obras, sin haber logrado
    fundar en Madrid (a pesar de su ilusión), sin haber separado la orden de
    descalzos de la de calzados y con dudas sobre si sus monasterios se
    podrían mantener con el espíritu que ella infundió.



    Teresa escribió muy poco por iniciativa suya, muchas cartas, alguna
    poesía y anotaciones. Pero sus obras maestras son fruto de la obediencia
    a sus superiores, que veían el interés de que escribiera sus
    experiencias y enseñanzas. Y así comienza todos sus escritos mayores
    aceptando su encargo con obediencia, pero con notable esfuerzo por su
    parte.



    Escribir le supone un esfuerzo importante, lo hace, en ocasiones, ocupando la otra mano con la rueca, tal y como ella explica: “…  casi hurtando el tiempo y con pena porque me estorbo de hilar y por estar en casa pobre y con hartas ocupaciones”  (Vida 10,7)


    La Inquisición vigiló muy de cerca sus escritos temiendo textos que
    incitaran a seguir el cisma iniciado en Europa, o se alejaran en algún
    punto de la recta doctrina. Muchos de sus textos están autocensurados,
    temiendo esta vigilancia. Su manuscrito “Meditaciones Sobre El Cantar de
    los Cantares” lo quemó ella misma por orden de su confesor, en una
    época en que estaba prohibida la difusión de las Sagradas Escrituras en
    romance.



    Su vida es fiel reflejo de lo que avisaba a sus monjas: que las
    gracias recibidas en la oración son para darnos fuerza en servir a los
    demás. Aunque Teresa es conocida por lo elevado de las gracias místicas y
    visiones que recibe, su oración no la aparta del mundo, sino que hace
    que se entregue con especial fuerza y respaldo a las obras que le son
    encomendadas sufriendo en viajes, discusiones y continuas trabas, burlas
    y desplantes de sus contemporáneos.



    Fue beatificada por Pablo V en 1614, canonizada por Gregorio XV en
    1622, y nombrada doctora de la Iglesia Universal por Pablo VI en 1970.
    La primera mujer de las tres actuales doctoras de la Iglesia. Las otras
    son Santa Catalina de Siena y otra carmelita descalza: Santa Teresita
    del Niño Jesús.


    ORACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


    DESPIERTA CADA DÍA RIENDO A LA VIDA CON LA DIVINA MISERICORDIA DE DIOS !!!


    lunes, 13 de octubre de 2014

    REFLEXIÓN


    Imprégnalo todo de sencillez !!!
    La lógica del mundo es complicada y rebuscada, llena de recovecos, caretas y artificios simulados, todo para conseguir tan sólo unas migajas de prestigio, de influencia, de poder o de dinero. Cuánta hipocresía y falsedad allí donde crees encontrar aprecio, interés y afable cortesía. Cuánta política de intereses, cuánto egoísmo y cuánta egolatría detrás de fines buenos e, incluso, con apariencia muy cristiana.
    ¿Crees, acaso, que el corazón del hombre, abandonado a sí mismo, es capaz de algo bueno sin Dios y sin su gracia? La sencillez, en cambio, cautiva y atrae los corazones más endurecidos, suaviza las situaciones más tensas, suscita la confianza de los demás, gana amistades y afectos.
    Sencillez y llaneza en el trato con los demás, en tu oración, en tu alegría, en tu saber estar, en tu quehacer laboral, en tu entrega apostólica.
    Simplicidad, sobre todo, en tu vida espiritual y en tu relación con Dios, pues cuanto más sencillo es todo más lleva la huella y la presencia de Dios. En las circunstancias más anodinas e insustanciales, en las más aparentemente ineficaces, en la sencillez de lo más ordinario, ahí se te da el Señor con una plenitud capaz de desbordar y traspasar los pequeños límites de cada acontecimiento. Imprégnalo todo de sencillez, allana esos senderos tortuosos y escarpados de tu alma y contagiarás a muchos ese suave aroma de la presencia de Dios. El mundo, quizá, no entienda nunca el lenguaje de la sencillez, pero es el que habla Dios, si tú quieres entenderle a Él.

    DIALOGO CON DIOS

    CARTA DE DIOS PARA TI

    Entrevista con Dios

    Puedo Confiar en Dios

    “He venido a llamar… a los pecadores, para que se conviertan”

    Cristo crucificado llama a grandes voces. Colgado en el tormento, ofrece la paz. Se dirige a ti con deseos de verte abrasado en el amor…: ¡Considera esto, querido! Yo, el Creador sin límites, he desposado la carne para ser capaz de nacer de mujer. Yo, Dios, me he presentado a los pobres como su compañero. He elegido una madre humilde. He comido con los publicanos. Los pecadores no me han inspirado aversión. He soportado a los perseguidores. He padecido flagelación y “me he humillado hasta la muerte en la cruz” (Flp 2,8). “¿Qué he debido hacer que no haya hecho?” (Is 5,4). He abierto mi costado a la lanza. He dejado traspasar mis manos y mis pies. ¿Por qué no miras mi cuerpo ensangrentado? ¿Cómo no prestas atención a mi cabeza inclinada? (Jn 19,30). He pasado por ser un condenado cualquiera, y ahora, hundido en el sufrimiento, muero por ti, para que tú vivas por mí. Si te tienes en poco, si no tratas de desembarazarte de las redes de la muerte, arrepiéntete por lo menos ahora, por respeto a mí que he vertido el bálsamo precioso de mi propia sangre. Mírame a punto de morir, y detente en la pendiente del pecado. Sí, deja de pecar: ¡me has costado tanto! Por ti me he encarnado, por ti también he nacido, por ti fui circuncidado, bautizado, saciado de oprobios, preso, maniatado, cubierto de salivazos, mofado, azotado, herido, clavado en la cruz, inmolado por ti. Mi costado está abierto y mi corazón atravesado. Acércate, rodea mi cuello: te ofrezco mi beso. Te he adquirido como lo que me toca en herencia, de suerte que no seas poseído por nadie más. Entrégate totalmente a mí que me entregué totalmente por ti.

    domingo, 12 de octubre de 2014

    DIARIO DE SANTA FAUSTINA


    "Escribe de Mi misericordia. Dí a las almas que es en el tribunal de la misericordia donde han de buscar consuelo; allí tienen lugar los milagros más grandes y se repiten incesantemente. Para obtener este milagro no hay que hacer peregrinación lejana ni celebrar algunos ritos exteriores, sino que basta acercarse con fe a los pies de Mi representante y confesarle con fe su miseria y el milagro de la misericordia de Dios se manifestará en toda su plenitud. Aunque un alma fuera como un cadáver descomponiéndose de tal manera que desde el punto de vista humano no existiera esperanza alguna de restauración y todo estuviese ya perdido. No es así para Dios. El milagro de la Divina Misericordia restaura a esa alma en toda su plenitud. OH INFELICES QUE NO DISFRUTAN DE ESTE MILAGRO DE LA DIVINA MISERICORDIA; LO PEDIRAN EN VANO CUANDO SEA DEMASIADO TARDE." (D.1448)

    MENSAJE DE LA DIVINA MISERICORDIA A SANTA FAUSTINA

    “Sí, alma querida, sirves para consolarme. No te desanimes, porque si no hubieses caído, tal vez no hubieras hecho este acto de humildad y de amor que la falta te obliga a hacer y que tanto Me consuela. Animo y adelante. Déjame trabajar en ti para sostener a los débiles y alimentar a los pequeños. Yo los haré crecer y robusteceré sus almas. Descansaré en sus miserias y sus buenas acciones de Misericordia Me consolarán, confía ciegamente en Mi Misericordia y llévala(difundela incesantemente) al mundo para que todos conozcan mi Gran Amor

    ORACIÓN


    sábado, 11 de octubre de 2014

    SANTA FAUSTINA KOWALSKA. TIEMPO DE MISERICORDIA

    Museo Santa Faustina Varsovia, Polonia

    SANTA FAUSTINA Y LA MISERICORDIA DIVINA

    REPITE CON FRECUENCIA A LO LARGO DEL DÍA


    ANTE LA ADVERSIDAD...


    Haz el bien y busca la paz


    LA ALEGRÍA DE AMAR AL PRÓJIMO...PORQUE EN ELLOS TE ENCUENTRO A TÍ



    “Cada vez que lo hiciste con uno de éstos, mis humildes hermanos, conmigo lo hiciste ” (Mt 25,40).
    Esta excelente respuesta de Jesús identifica el servicio al necesitado con el amor a Cristo.
    Recuerda que la venida de Jesús al final de los tiempos será ante todo un acto de discernimiento, en el que aparecerán las consecuencias de tu comportamiento hacia los hermanos más pequeños.
    Léase : esas personas que DIOS nos va proponiendo a lo largo del camino de nuestras vidas, que hicimos con ellas?, que hacemos con ellas? cuando DIOS nos dice en nuestro corazones AYÙDALO!!!
    DIOS, Padre Eterno, DIOS del amor y la Misericordia Infinita en la que están contenidas las gracias de todos los pueblos...
    OH DIOS ETERNO que en Jesús nos mostraste el Proyecto de Reino: Tu Reino es Vida,servicio, Verdad,entrega,docilidad ante el dolor, Justicia, Paz, Libertad, Gracia y Amor. ¡Venga a nosotros tu Reino, Señor! y que podamos Imitar humildemente TU GRAN MISERICORDIA CON TODOS TUS HIJOS. AMÉN JESÚS EN TI CONFÍO

    Vive cada día junto a la Misericordia Divina


    ¿QUE TORMENTA DE AMOR Y MILAGROS DESATA UN CORAZÓN QUE DESEA CAMBIAR, VOLVERSE AMOROSO CON LA VIDA Y GENEROSO CON DIOS?. CUANDO HACEMOS ESE PROPÓSITO LA MAS GRANDES MARAVILLAS PODEMOS ALCANZAR. 


    ALGO ESTÁ MAL EN TU VIDA?


    TE PROPONGO: INCLINA TU CORAZÓN A LA SOLIDARIDAD Y VAS A VER GRANDES MARAVILLAS . Y LA SALUD Y ESA FELICIDAD QUE TANTO DESEAS Y NUNCA LLEGA, VENDRÁN COMO TORNADO ARRASANDO TODA ENFERMEDAD Y TRISTEZA. DATE ESTA HERMOSA POSIBILIDAD ""HOY"" .AMÉN. JESÚS EN TÍ CONFÍO

    viernes, 10 de octubre de 2014

    ABANDÓNATE...

    “Yo haré todo el trabajo, tú nada tienes que hacer sino amar y abandonarte. No te importe tu nada, ni tu debilidad, ni aún tus caídas. Mi Sangre todo lo borra. Bástate a ti saber que te amo. Abandónate”.

    PON TODA TU CONFIANZA EN LA MISERICORDIA DIVINA

    “Amor busco, amo a las almas y deseo ser correspondido. Por eso Mi Corazón está herido, porque encuentro frialdad en vez de amor. Yo soy todo Amor y no deseo más que amor. ¡Ah! Si las almas supieran cómo las espero, lleno de misericordia! Soy el Amor de los amores… Tengo sed de que las almas se salven… ¡Que las almas vengan a Mí!... ¡Que las almas no tengan miedo de Mí!... ¡Qué las almas tengan confianza en Mí!”

    ¿A TI TAMBIÉN?